Alquilar un apartamento en la playa o una casa en la montaña para pasar las vacaciones, es una tendencia que ha crecido mucho en los últimos años. Los turistas que visitan España, pueden optar por el alquiler vacacional. En este tipo de alquiler, la ley establece un límite de 31 días y tiene una regulación diversa (estatal, autonómica y/o municipal) con normas específicas, y está sujeta a la normativa reguladora de la actividad turística. Varios estudios han descubierto que los usuarios de este tipo de alojamiento son familias, parejas, amigos y personas que trabajan.
La mayoría de los turistas optan por el alquiler vacacional para instalarse dos semanas y disfrutar de una estancia más personalizada. Desde Diario Jurídico explican que este tipo de alojamiento está atrayendo a diferentes perfiles, desde personas que teletrabajan, hasta inquilinos que necesitan una estancia temporal en otra ciudad por diferentes motivos.
Muchos turistas prefieren vivir lejos de las zonas turísticas saturadas, y apuestan por los apartamentos en primera línea de playa o las casas adosadas en entornos rurales. Además, al tener una vivienda solo para ellos, pueden realizar celebraciones en familia o entre amigos, y no tienen que preocuparse por las interacciones con otros huéspedes del hotel.
Gracias a estas ventajas, los alquileres vacacionales siguen aumentando su relevancia en la mayoría de capitales porque ofrecen una mayor rentabilidad a los propietarios y más flexibilidad a los inquilinos. Pero la oferta de alquiler de larga estancia sigue cayendo en los principales mercados, y el mayor descenso se ha dado en Palencia, Oviedo, Valladolid y Teruel.
Los alquileres vacacionales aportan beneficios a los huéspedes, pero también a los propietarios de viviendas. Con el alquiler vacacional, los propietarios consiguen un beneficio económico mayor al que se obtiene con el alquiler a largo plazo, porque muchos turistas o jubilados extranjeros están dispuestos a pagar un alquiler significativo por una casa en primera línea de playa durante los meses de verano.
¿Por qué el alquiler vacacional es más rentable que el tradicional?
Para aportar mas información nos hemos en contacto con la empresa Alohey y estos expertos en alquiler vacacional nos han explicado que los propietarios de estos inmuebles pueden disfrutar de los siguientes beneficios.
Los turistas están dispuestos a pagar rentas más altas
Muchos propietarios apuestan por el alquiler vacacional porque los turistas aprovechan las vacaciones para viajar y tienen la flexibilidad de utilizar la propiedad para uso personal en determinados momentos. Si el propietario no necesita la vivienda, debe alquilarla para conseguir un dinero extra y pagar la comunidad de propietarios, el pago mínimo de los suministros o los impuestos.
Con un alquiler de larga duración se reciben ingresos todos los meses, pero con un alquiler vacacional el propietario recibe ingresos durante 31 días, pero el precio suele ser muy superior. El alquiler vacacional es más rentable que un alquiler tradicional, porque al existir menos cantidad de vivienda disponible para este uso, los turistas están dispuestos a pagar rentas más altas que las destinadas a residencia habitual. En algunos casos es suficiente con llegar a niveles de ocupación del 60% o 50%.
La relación es más cómoda
Al tratarse de períodos más cortos de tiempo que el alquiler de larga duración, la relación entre propietario e inquilino es más cómoda.
Evita que los ladrones entren en la vivienda
Los ladrones aprovechan las vacaciones para colarse dentro de las viviendas, porque en los meses de verano muchas propiedades se quedan vacías. Los robos con fuerza en los hogares españoles aumentaron en casi todo el territorio nacional, porque en el año 2021 se produjeron más de 20.000 robos en viviendas. El propietario puede evitar que los intrusos entren en la vivienda si apuesta por el alquiler vacacional, ya que si intentan colarse o romper la cerradura, los inquilinos pueden llamar a la policía.
Evita la ocupación
Este tipo de alquiler también evita que los okupas se instalen en la vivienda. Además, si unos okupas se introducen en una propiedad a corto plazo, al propietario le será muchísimo más fácil expulsarlos. Es importante contratar un seguro porque ofrece protección en caso de morosidad. El propietario debe certificar que la propiedad que está alquilando le pertenece, por lo que puede utilizar la última factura del IBI o las escrituras de la casa.
Más demanda
El propietario conseguirá alquilar la casa en pocos días porque este tipo de alquiler está de moda y suele ser mas demandado por los turistas. La mayoría optan por las casas en primera línea de playa o los apartamentos que se encuentran en el centro de la ciudad.
Volver a la vivienda
El propietario puede alquilar la propiedad cuando no la necesite o cuando se vaya de vacaciones, ya que en este tipo de alquiler, la ley establece un límite de 31 días. Cuando vuelva seguirá siendo el propietario de la vivienda, por lo que podrá volver a ésta sin ningún problema.