Seguramente a todos nos ha pasado alguna vez que al acudir a una consulta médica acabamos teniendo que pedirle al doctor que nos aclare qué significa algún término médico utilizado por él. Esto es exactamente lo mismo que nos puede suceder si acudimos a la consulta de un especialista en odontología, por ello, y para adquirir un poco de cultura sobre los términos odontológicos más frecuentemente utilizados relacionamos, a modo de ejemplo, los siguientes:

  • Abrasión. Es un daño o desgaste anormal del esmalte dental causado por fuerzas ajenas a la masticación, tales como sostener objetos entre los dientes, un cepillado dental muy agresivo, el bruxismo, etc.
  • También conocido como enfermedad silenciosa, es una patología que consiste en apretar de forma inconsciente y sobre todo durante la noche cuando la persona está dormida, los dientes llegando a producir el desgaste de los mismos.
  • De forma general se utiliza esta palabra para referirnos a todos los tipos de aparatos fijos o removibles que se utilizan en ortodoncia para corregir o alinear piezas dentales.
  • Es la enfermedad crónica bucal más frecuente y se trata de un proceso infeccioso caracterizado por reacciones químicas y microbiológicas que atacan progresivamente el esmalte dental provocando su desmineralización.
  • Obturación o empaste. Se trata del procedimiento que realiza el odontólogo para eliminar una caries, rellenar su cavidad y mantener el diente lo más sano posible.
  • Es el recurso terapéutico necesario cuando una caries es muy profunda y alcanza la pulpa dental, la parte interior del diente donde se encuentran los nervios y los vasos sanguíneos, infectándola. Esta técnica conocida vulgarmente como “matar el nervio” es un procedimiento de limpieza en el que se eliminan las bacterias y el tejido muerto de la pulpa dental.
  • Sarro o tártaro dental. Es una acumulación de placa bacteriana formada por restos de comida, saliva y bacterias que se acumula alrededor de los dientes.
  • Tartrectomía. Conocida vulgarmente como “limpieza de boca” se realiza para eliminar la placa bacteriana o sarro dental.
  • Maloclusión. Es una malposición de las superficies de mordida o masticatorias de los dientes superiores e inferiores.
  • Se trata de una separación grande de dos dientes que por lo general ocurre entre los dos incisivos centrales superiores.
  • Inflamación aguda o crónica de las encías, sin pérdida de tejido conjuntivo, con un origen por lo general de carácter infeccioso.
  • Se denomina así a la extracción quirúrgica de uno o más dientes o porciones del mismo del lecho óseo que lo alberga, ya sea por una enfermedad periodontal, por una anomalía de posición, por la existencia de un quiste o tumor, etc.
  • Enfermedad periodontal o periodontitis. Conocida vulgarmente como piorrea, es una inflamación crónica de los tejidos que rodean las piezas dentales y pérdida del tejido conjuntivo de la estructura de soporte de los dientes al hueso maxilar. Sin tratamiento es causa de la caída prematura de los dientes.
  • Tratamiento y cuidado de las encías y el hueso de soporte de los dientes.
  • Espacio existente entre los dientes.
  • Es una estructura de titanio que se asemeja a un tornillo y que se fija con el fin de sustituir a la raíz de un diente ausente en el hueso del maxilar y que servirá posteriormente de anclaje de la prótesis del diente.
  • También conocido como sialorrea, hipersialia o hipersalivación, es una segregación de saliva en exceso, lo que puede llegar a provocar un babeo frecuente.
  • Xerostomía. Conocida vulgarmente como boca seca o hiposialia, está provocada por una alteración en el normal funcionamiento de las glándulas salivares, por lo que el paciente ante la escasez o carencia de saliva presenta una sensación de sequedad bucal que conlleva incomodidad, mal aliento, dificultad para hablar, para tragar los alimentos, etc.

Cualquiera de los términos anteriormente descritos es utilizado frecuentemente por los profesionales de la salud bucal que participan en Consejo de dentistas, un sitio web que nosotros os recomendamos puesto que nació con el objetivo de conseguir una óptima promoción de la salud bucodental y fomentar los adecuados hábitos preventivos, además de servir de punto de encuentro y participación de todos aquellas personas que tengan interés en la odontología.

La higiene bucal, un hábito fundamental

Para mantener una boca sana es fundamental seguir una correcta higiene bucal desde la infancia. Para ello debemos inculcar unos hábitos en la educación de los niños como pueden ser la utilización del cepillo de dientes después de cada comida, o al menos dos veces al día, sin olvidar la limpieza de la lengua mediante un limpiador bucal y acostumbrar al niño a la realización de revisiones periódicas en el dentista.

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