A pesar de que en España se está empezando a normalizar el uso de la custodia compartida, la mayor parte de los matrimonios separados con hijos en común tiene custodias que benefician más a uno de los dos progenitores y, en la mayoría de los casos, es a la mujer. Obviamente esto es así porque se atribuye al rol de la mujer la obligatoriedad de cuidar a sus hijos, como si el hombre tuviera menos habilidades para hacerlo o ella estuviera genéticamente preparada para ello, pero ahora las cosas deben cambiar.

Aunque hace menos de una década esto era algo asumido por todos y que, además, a los padres no les venía por sorpresa, cada día son más los progenitores que desean estar con sus hijos y cuidarlos implicándose tanto o más que la madre, y cada día son más las custodias compartidas que se firman en un acuerdo de divorcio.

Parece que este tema está tan a la orden del día que hasta las murgas y chirigotas del Carnaval canario han puesto su granito de arena. Las Trikitonas, que han actuado en la tercera fase del concurso de Santa Cruz de Tenerife, han cantado a voz en grito “Soy mujer y me declaro defensora de la custodia compartida”. Y es que los niños necesitan tanto a su madre como a su padre.

Aún recuerdo cómo mi tío, tras su divorcio, intentaba hacer de los 15 días en verano que pasaba con mis primos, una fiesta constante. Llegó incluso a comprarse una caravana en Caravanas Cruz para ir de camping recorriendo toda la costa andaluza con ellos porque consideraba que esos días eran los mejores del año para él y no le importaba gastarse sus ahorros en conseguir que también fueran los mejores para sus hijos. Incluso a día de hoy, que mis primos tienen ya 19 y 22 años, organiza actividades para hacer juntos cada vez que queda con ellos (ahora ya no dependen de las visitas programadas lógicamente). En la última que hicieron hasta nos apuntamos mi marido y yo, fuimos a Objetivo Escape para vivir una experiencia diferente y palpar personalmente lo que es eso del Escape Room que ahora está tan de moda. Lo pasamos muy bien.

Igualdad

Pero el caso es que ni era justo entonces que mi tío pasara tan poco tiempo con sus hijos, ni lo es ahora para todos aquellos padres que sufren una situación similar. El padre y la madre están en el mismo derecho y pueden ser tan buenos o malos padres como se propongan.

Yo estoy totalmente a favor de la custodia compartida y, en mi opinión, la mejor de todas las situaciones es aquella en la que los niños son los “dueños” de la vivienda familiar y los progenitores han de mudarse cada mes, cada tres meses o cada seis meses. De este modo los niños no rompen su rutina ni se desestabilizan yendo de una vivienda a otra. Por eso apoyó totalmente las acciones que abogados como Durán & Durán, a través de su web Custodia Hijos promueven, intentando que la custodia compartida deje de ser una medida excepcional en España para pasar a ser la medida más promulgada.

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