Las clínicas dentales están en auge, pero hay que saber diferenciar las buenas de las malas. En este sentido, la Clínica Zm, con sus años de trabajo profesional piensa que, con la llegada de Internet, es el propio sector el que ha ido puliendo las cosas que había que mejorar y también son los usuarios con sus quejas y opiniones los que poco a poco también ayudan a que las de escasa profesionalidad sean cada vez menos demandadas.

La experiencia profesional

Muchos clientes suelen tener e gran estima que la clínica en cuestión tenga un equipo que esté formado en la totalidad de especialidades de salud bucodental. Igualmente, es conveniente que tanto los dentistas como los higienistas estén colegiados.

Pese a que la formación es fundamental, no solo lo es el título, también es importante que el personal de la clínica se esté formando continuamente en las más novedosas técnicas, algo de lo que se puede beneficiar, tanto la clínica como los clientes.

La limpieza y comodidad

Aquí es vital que la clínica en cuestión esté en buena situación y se pueda acceder a ella en transporte público, al igual que el que tenga zonas donde se pueda aparcar fácilmente. Existen muchos pacientes que por motivos laborales o personales no pueden perder mucho tiempo en los desplazamientos, por lo que es hay que tener esto siempre en mente.

Si hablamos de la limpieza, los cliente tienen que prestar atención a este asunto, pues para ellos es un signo de lo más representativo de la clínica, al igual que los materiales a nivel odontológico que se emplean.

Es normal fijarse en cómo ven los usuarios la consulta y las herramientas profesionales, especialmente temas como la esterilización y los controles.

La garantía profesional y confianza

Otro factor que es importante es la marca o imagen a nivel corporativo con la que cuenta el centro dental. Las que tienen experiencia se pueden distinguir por usar técnicas que harán de la estancia en la misma algo más agradable. En este sentido destaca la ambientoterapia, que utiliza aromas, imágenes o hasta sonidos para que las personas olviden la ansiedad o el miedo al dentista, para que pasen a estar más tranquilos.

Los pacientes que quieren un buen dentista, tienen siempre que estar atentos a los que oferten garantías lo más realistas en los tratamientos que realicen y que le digan de forma clara lo bueno y lo malo de optar por uno u otro tratamiento, de tal forma que cuando salgan de la consulta sepan lo que hacer y los factores a tener en cuenta.

El diseño corporativo

Si pensamos en que tenemos que seleccionar una clínica dental de calidad, hay que pensar en el factor estético y fijarse en el mobiliario y el diseño de la misma. Cuando vayamos a la cita deberemos fijarnos en la comodidad de las sillas de la sala de espera y en el cuidado de las mismas, así como si la zona de atención a los pacientes está debidamente organizada o si los sillones son los adecuados para poder someterse al tratamiento dental.

No olvidemos que es importante adaptar el diseño a nivel corporativo de la clínica al potencial público que puede tener la clínica. Como es lógico, no es lo mismo elegir una serie de patrones y colores para un gabinete especialista en los más pequeños que hacerlo con otro al que suelen visitar las personas ancianas.

 El mostrador y la atención al paciente

Otro factor importante al que hay que prestar atención es el tema del trato la atención al paciente. Aquí es ciertamente más complicado el poder acertar pues hasta que no nos trate la clínica no podemos opinar en consecuencia.

Lo que si es cierto es que el mostrador con frecuencia suele ser un buen termómetro. Lo recomendable es que sea agradable, pues siempre es bueno que esté iluminado y tenga una serie de pantallas con informaciones, pero hay temas fundamentales como las facilidades a la hora de pagar los tratamientos.

Como puedes ver, existen algunos trucos para detectar que estamos ante una buena clínica, pero no siempre es fácil acertar y también no todos los profesionales tienen siempre el día perfecto, por lo que podemos ir a una clínica de críticas perfectas y de personal amable, pero que ese día precisamente no lo fue tanto.

Donde si que no se puede escatimar es en la profesionalidad, aquí si que hay que exigir lo máximo, pues el paciente tiene derecho a recibir el mejor tratamiento siempre. Desde aquí te recomendamos la mejor de las suertes en tu elección.

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