“Sí, lo recomiendo al máximo”. Esa es mi respuesta cuando me preguntan si me recomiendo ponerme implantes dentales. La verdad es que la frase sobra, porque me gustaría responder con una simple sonrisa. Abrir la boca, mostrar mi dentadura completa y perfecta y decirlo todo. Os voy a contar mi experiencia con los implantes dentales.

Desde muy pequeño siempre tuve un trauma con los dientes. Bien por la falta de higiene, bien por la falta de un hábito de lavármelos, o también por algo de herencia, mi dentadura era un desastre. Poco a poco se fueron cayendo todas las piezas, hasta que eso parecía un teclado de piano. No podía seguir así. Estaba claro que en lo sentimental no iba a encontrar pareja, y en lo laboral, me iba a costar encontrar trabajo, además siendo camarero como he sido toda la vida. Por lo tanto decidí acudir a la clínica dental Mavident par que me buscarán una solución.

Lo primero que hay que decir es que esto de los implantes no es nada nuevo. La implantología es una de las disciplinas fundamentales de la Odontología: desde su aparición en los años 70. Ahora bien, este campo no ha dejado de evolucionar para ofrecer cada vez soluciones más punteras. Y claro, nada tiene que ver las operaciones que se realizaban hace 20 años con las que se hacen ahora.

Al llegar a la clínica dental todo fueron buenas palabras. Allí me explicaron que el implante dental está formado por dos partes. Primero la raíz, que está hecha de titanio y que se une al hueso mediante un proceso llamado osteointegración y la funda o corona dental, que puede estar hecha de porcelana, composite u otro material. La finalidad de los implantes es la de dar la oportunidad a los pacientes de mejorar su estética dental a la vez que les devuelve la posibilidad de una buena masticación; y esto, sin duda, contribuye a reforzar la autoestima.

Las ventajas

También es cierto que una de las ventajas de este tratamiento es que los dientes que se han sustituido por implantes tienen un aspecto totalmente natural y no se notan a simple vista. Al mejorar el problema de la falta de diente, se mejora la funcionalidad de masticación de la boca, además de la estética, y se evitan futuros problemas como los dolores articulares y las caries.

Así comienza el procedimiento

El procedimiento para cambiar mi sonrisa comenzó con la toma de imágenes, a través de un escáner oral y craneal, con la que se crea un modelo 3D de la cavidad oral del paciente. De esta manera, el experto en implantes dentales puede simular la operación por ordenador en la que coloca los implantes en la posición óptima. Fue impresionante ver cómo iba a quedar mi dentadura. Sin duda, te da mucha tranquilidad el saber cómo te quedará la intervención. Con la toma de medidas, se diseña una férula quirúrgica, que reproduce con exactitud la ubicación de los implantes.

Otra de las ventajas de la planificación virtual no es que solo ayuda a a evitar zonas delicadas para que no te duela, sino que reduce considerablemente el tiempo de la intervención hasta 30-45 minutos – anteriormente, su duración era de 2 y 3 horas-. Con lo cual ya merece la pena. El posoperatorio también es menor, ya que no existen ni cortes ni puntos. Por lo cual es mucho mejor.

La intervención

Pero ahora quiero contar cómo fue mi intervención para ponerme los implantes. La verdad es que gracias a los últimos avances en el área, la colocación de implantes es una cirugía sencilla, segura y rápida. Recuerdo que fue apenas media hora lo que estuve. Me ponen anestesia local y el odontólogo la aplica mediante una pequeña incisión en las encías, tras la que procede al fresado y emplazamiento del implante, para luego dar algunos puntos de sutura con los que cerrar la herida. La verdad es que ni lo noté. Es una experiencia recomendable. El postoperatorio es rápido y la recuperación fue sin ningún efecto secundario.

Y así es cómo unos implantes dentales cambiaron mi vida. Y es que cuando se sonríe en la vida es mucho más fácil encontrar pareja (la tengo y tengo familia), y tener estabilidad laboral. Por eso, si alguien duda de ponerse los implantes dentales, que no lo haga. Es lo mejor que he podido hacer en muchos años. Y es que no podemos dejar de ofrecer nuestra mejor sonrisa

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