Cualquier tipo de intervención médica o estética implica ciertas complicaciones. Por ejemplo, en el caso de las endodoncias, puede producirse una infección. Caso en el cual deberás saber reconocer los síntomas, para acudir con tu dentista de confianza y obtener ayuda profesional inmediata.

El personal profesional en salud bucodental de la Clínica TOT Dental, nos cuenta todo lo que necesitamos saber.

Síntomas de una infección tras una endodoncia

A veces una endodoncia puede fracasar, en cuyo caso es posible que notes palpitaciones, dolor o que tengas un flemón en el diente endodonciado.

Lo hayan padecido o no, todos saben que el flemón dental es una de las patologías bucales más dolorosas que hay.

El flemón dental, también conocido como absceso, es una inflamación de la encía de un diente o muela debido a que una infección bacteriana que ha llegado a la raíz. En este caso, la infección produce un depósito o bolsa de pus junto a la encía del diente que tiene la infección, causando molestia y dolor.

Además del flemón, también se pueden apreciar los siguientes síntomas:

  • Dolor intenso que no cede con el tiempo.
  • Molestias al masticar con la muela endodonciada.
  • Sensibilidad al tocar la zona o al golpear el diente.
  • Inflamación de la encía alrededor del diente.

 

Causas y tratamiento

Las principales causas que pueden provocarte la infección tras la endodoncia son las siguientes:

  • Que haya quedado algún conducto radicular o raíz por limpiar.
  • Cuando el sellado del conducto haya quedado corto. Y es que la obturación corta en un procedimiento endodóntico puede llevar al fracaso del mismo. Por ello, es muy importante el sellado tridimensional de todos los conductos radiculares. Y es que el profesional endodoncista debe saber que tras realizar una endodoncia o un tratamiento de conducto, el diente deberá empastarse con composite o mediante una restauración definitiva ya sea una incrustación o una funda dental, de lo contrario, se puede reinfectar el sellado de los conductos y fracasar el tratamiento realizado.
  • Que la raíz esté fisurada, rota o haya una fractura vertical del diente.

Cuando alguna de estas complicaciones sucede y se da una infección, es posible tratar el diente mediante una reendodoncia, la cual consiste en volver a limpiar los conductos de la raíz del diente que se sellaran de nuevo. Mientras que, en otros casos si existe una fractura del diente y una fisura en la raíz, no es posible salvar el diente y será necesario la extracción y colocación de un implante dental.

Ante esta última situación cabe acotar que según la Asociación Española de Endodoncia, la prioridad debe ser la de intentar que se mantengan los dientes naturales. Solo que cuando no es posible, la alternativa es la extracción dentaria y su sustitución por un implante con la correspondiente rehabilitación protética.

Otras molestias después de una endodoncia

Las molestias tras un tratamiento de endodoncia son normales en los días posteriores y poco a poco estas deberían ir desapareciendo, como por ejemplo sucede con una leve hinchazón en el área de la cara, la cual debería desaparecer por si sola al paso de un par de días.

También, hay casos en los que la encía del diente endodonciado puede enrojecerse y luego, aparecer un grano blanco. Esto porque la aparición de bolitas duras después de una extracción dental de una muela del juicio, puede ser uno de los efectos secundarios de este tratamiento. Así, en ocasiones luego de una extracción de una muela del juicio puede aparecer un pequeño bulto y moretón en la encía, lo cual también deberá remitir a medida que el paciente se recupera.

Sin embargo,  si ello no es así se deberás acudir nuevamente a la consulta dental para recibir ayuda profesional.

Infección en una endodoncia antigua

También puede suceder que sientas algún tipo de molestia o encuentres síntomas de infección en una endodoncia ya antigua. En este caso, es posible que el tratamiento de endodoncia realizado se haya re-infectado, por lo que este diente se deberá valorar sin demora en la consulta dental mediante una exploración clínica y radiográfica de forma que se pueda encontrar el tratamiento adecuado.

Los restos radiculares

Los restos radiculares son fragmentos o restos de raíces de tus dientes que permanecen en la cavidad oral sin realizar ninguna función. Estos restos radiculares pueden originase por la fractura de uno o varios dientes por diferentes causas (caries, golpes,…) o por una extracción incompleta de la misma pieza dental.

No obstante, estos también pueden ser visibles en la cavidad oral o estar sumergidos bajo la encía. El problema con ellos es que pueden llegar a generar complicaciones serias en la salud buco-dental.

Los restos radiculares o dejar las raíces de los dientes sin extraer en la cavidad oral podrán originar focos infecciosos que afectarán tu salud oral y general.

Por ello, siempre que se presenten restos radiculares o fragmentos dentales sin extraer se deberá acudir con el especialista en salud bucodental para que haga una evaluación y planifique su extracción, ya sea de forma simple o quirúrgica. Lo más importante es que si presentas un fragmento dental o un resto radicular no deberías demorar una visita clínica con un dentista.

¿Qué debo hacer después de la extracción para evitar complicaciones?

Debes saber que tras finalizar la extracción de un diente o de una muela del juicio, lo primero que notarás serán los efectos de la anestesia que podrán perdurar durante unas cuantas horas posteriores. Asimismo, presentarás un sangrado en la zona de la extracción que deberás controlar hasta frenarlo completamente realizando una compresión mordiendo una gasa.

Además, otros aspectos que deberás tener en cuenta para una correcta cicatrización del área tratada son:

  • Después de la extracción dental y durante las siguientes posteriores 24 horas no deberás escupir ni enjuagar.
  • Debes procurar comer solo alimentos fríos o a temperatura ambiente, de forma que evites un nuevo sangrado.
  • El día de la extracción o de la cirugía no deberás cepillarte los dientes.
  • Luego, una vez hayan transcurrido 24 horas si deberás cepillarte bien los dientes y la zona de la extracción con un cepillo quirúrgico o muy suave; además de limpiar la zona tratada con cuidado.
  • Como dijimos en el punto anterior, es posible que la zona de la extracción se inflame considerablemente. Esta inflamación podrá aumentar hasta las 72 horas posteriores a la extracción y posteriormente, con el paso de los días, desaparecerá. Además, que a menudo en la zona de la extracción puede quedar remanente un bulto o una tumefacción debida a la manipulación ósea en la zona, lo cual con el paso de las semanas deberá ir desapareciendo. En estos casos recomendamos mantener la calma y continuar con el proceso de recuperación.
  • Es posible que aparezca un hematoma en la zona tratada. No hay que preocuparse, es normal y este cursará en una semana aproximadamente.
  • No deberás fumar, ya que esto puede ocasionar un retraso en el proceso de cicatrización, por no decir que una infección en los casos más graves.
  • Deberás seguir las indicaciones y la pauta de medicación prescrita por tu cirujano oral.
  • Si llevas sutura no re-absorbible, esta se deberá retirar en la consulta dental a los 7-10 después de la extracción.
  • Ante cualquier duda sobre tu recuperación o si notas algún síntoma que te causa preocupación, no olvides no automedicarte y mejor llamar a tu cirujano oral o dentista para consultar tu situación con un profesional que te indique que hacer.

Contraindicaciones ante una extracción dental

Aunque no existen contraindicaciones para realizarse una extracción  dental, si que en algunas circunstancias o estados de salud y por motivos alíenos al estado dental, la extracción de un diente o de un fragmento dental podrá ser retrasada temporalmente. Ello será así para poder tener unas condiciones óptimas de seguridad al realizar el tratamiento.

Estas situaciones especiales que podrán retrasar una extracción dental podrán ser:

  • Una leucemia aguda.
  • Un infarto de miocardio, ya que se recomienda esperar un año de haber padecido un infarto para realizarse una extracción dental.
  • En caso de sinusitis aguda, la extracción dental se podrá realizar solo cuando esta patología remita.
  • Procesos inflamatorios y/o infecciosos agudos, en cuyo caso será precisa antes de la extracción prescribir una pauta de medicación adecuada.
  • Estomatitis (patología de la cavidad oral).
  • En mujeres gestantes las extracciones se deberían retrasar hasta haber dado a luz y en el caso de que ello no sea posible siempre se deberá contar con la autorización del ginecólogo responsable del control del embarazo.
  • Personas que sigan tratamientos anticoagulantes, radioterapia, quimioterapia,…

Todo esto, porque, como ya te hemos explicado, una extracción dental exitosa y segura se basa en  una correcta planificación y en ella, asimismo, se deberán contemplar estas situaciones si las hubiera.

Recuerda que lo más importante es siempre mantener una buena comunicación con tu especialista en salud bucal, comentándole cualquier condición médica que pueda afectar los resultados de tu tratamiento, siguiendo todas las pautas que te recomiende para una recuperación exitosa y llamándole en caso de dudas o complicaciones.

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