El verano es ese momento de celebrar eventos llenos de colores y de luz, en muchas de las playas de nuestro litoral, en discotecas famosas donde año tras año tienen lugar fiestas con reminiscencias de lo hippy, del llamado Flower Power, el eslogan inventado por Allen Ginsberg en 1965 y que usaron los hippies a finales de los años 60 y primeros 70, para afirmar su ideología pacifista y de la no violencia.

Seguro que lo has visto, o lo has vivido alguna vez, en las fiestas de discotecas famosas en zonas turísticas de nuestras playas de las islas Baleares, o en la Península, durante el verano: Es probable que no hayan faltado los vestidos con flores, las pelucas rosas, las gafas de colores al estilo John Lennon, los estampados psicodélicos, las botas blancas de charol con cordones, los pantalones de pata de elefante, chalecos, maxivestidos estampados, colgantes y collares con el símbolo de la paz,  los flecos… Estas fiestas llegan a definir el espíritu de un lugar concreto que hace que se le relacione con ese movimiento para siempre, como ocurre por ejemplo con Ibiza y su ambiente único e inolvidable, que se renueva año tras año, evolucionando, pero fiel siempre a las décadas de los 60, 70 y 80.

Lo que no suele variar en este tipo de fiestas Happy Flower es que se celebran en verano y muy cerca del mar, la combinación perfecta.

Lo que queda de la cultura Hippy

En Ibiza viven los últimos hippies, la llegada masiva a la isla se produjo en los años 60, que ya había sido descubierta en los años 30 por muchos intelectuales y artistas europeos. Pero fue después de la II Guerra Mundial cuando muchos jóvenes, europeos y norteamericanos, emigraron  desencantados con la situación política de sus países, y fueron la semilla del movimiento hippy que se dice comenzó en San Francisco, extendiéndose posteriormente a Europa, ciudades como Ámsterdam, Londres, a países de Sudamérica, a India y Nepal.

El clima y la belleza de la isla pitiusa hizo que se instalaran definitivamente allí, los veteranos de la guerra de Vietnam que intentaban conjurar en ese maravilloso entorno todo el horror que habían vivido, olvidarse de ese pasado, los europeos que no estaban de acuerdo con el consumismo, o con la situación política de entonces, huyendo de dictaduras y de sistemas que no garantizaban las libertades. En algunos casos pertenecían a la aristocracia y a burguesía ilustrada, con una mente abierta al exterior y a otras  culturas.

La isla se llenó de hombres melenudos, mujeres con vestidos y complementos llenos de flores y colores, comenzaron las comunas, eran artesanos de la piel y la bisutería, montaban mercadillos. El consumo de estupefacientes, lamentablemente, acabó con muchos de ellos, y hubo represión política, también. Pero es innegable que ejercieron una gran influencia social en su día, y fueron un auténtico movimiento cultural. Aún quedan algunos “supervivientes” de este importante movimiento social y cultural, que luchan a su manera contra el turismo masivo, el consumismo, la contaminación a nivel planetario, que encuentran casi siempre algo de aquélla libertad, paz y amor que tanto animó a los primeros hippies. Regentan boutiques, tiendas de artesanía, de alimentación ecológica, de perfumes y cremas producidos con plantas y flores naturales de la isla. Han llegado hace varios años, y allí se han quedado.

Hay muchos artistas y diseñadores que proceden de la cultura hippy, con formación universitaria en diseño, arquitectura o moda, cuyas creaciones han llegado a ser fuente de inspiración de las primeras marcas para sus colecciones.

Se dice que los actuales hippies no son reales sino una performance nada más, de lo que fueron, ahora hay falsos hippies o piji-hippies, pero es posible aún encontrarse algún genuino representante de aquélla cultura, creando arte, vendiendo en mercadillos, o en casas de campo con sus huertos, sus gallinas, en cuevas en las playas, viviendo de lo que la naturaleza les puede ofrecer, de lo que con sus manos y creatividad pueden realizar.

 Happy Flower, un antídoto contra la adversidad

Se dice que ser positivo no es ser un Happy flower, es en esencia saber que no todo va a salir bien, pero que serás capaz de seguir adelante. Es entablar una lucha contra la negatividad y ganar la batalla. Algo así como permitir que las fuerzas positivas prevalezcan sobre las fuerzas negativas. Esto es Psicología Positiva. Y cobra una relevancia extrema en los momentos actuales. Para poder cambiar las cosas, y el mundo en la medida de cada uno de nosotros, hay que dejar aflorar los motivos que tenemos para estar bien, y son: Estar bien es lo que queremos, lo que necesitamos y lo que los demás quieren y necesitan. Cultivar los pensamientos positivos, y las palabras y expresiones que te ayuden a confeccionar esos pensamientos: Lenguaje positivo. El poder de las palabras puede transformar tu modo de ver el mundo. Cultivar el buen humor. Seguir una “dieta” cultural rica en positividad.

Ell escritor de filosofía Marelin Thornton, propuso a principios del 2000, la idea del Flower Power como poder del interminable fluir del amor. Según este escritor “lo que sientes es todo lo que importa, porque todo lo que importa está hecho de lo que sientes”.

La mejor caracterización para tu Happy Flower de este verano

Pregunta en la tienda online IDEALFIESTAS, si necesitas una buena performance para esa fiesta Happy Flower, a la que estás invitado, que se va a celebrar próximamente, muy cerca de la playa, solo con tus amigos más próximos, con la alegría de la celebración, con el sentimiento de lograr algo de aquélla libertad, paz, amor, del movimiento hippy, pero sabiendo que aún queda un cierto camino para conseguir la libertad plena, la total libertad de movimientos, el mundo se está restableciendo, lo sabemos. Todo se va a conseguir. Pero de momento, disfrázate de flores, con esos vistosos trajes y vestidos de los 70, que muestran en sus diseños y líneas un mundo feliz e inocente, alegre, transparente, de color. Esos lindos disfraces que te proporcionarán en Idealfiestas, consulta su amplio catálogo.

Los acontecimientos buenos deben celebrarse, nada mejor que organizar una fiesta para el verano que está a punto de llegar, una verdadera fiesta de la felicidad y de las flores, donde poder celebrar la vida, el estar juntos, los nuevos proyectos, el haber podido llegar hasta aquí.

 

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