Las joyas y complementos son una parte esencial de cualquier look, ya que son las que dan el toque final al atuendo que hemos elegido volviéndolo más atractivo, moderno, elegante; incluso, a veces son tan decisivas que pueden volver más formal un look demasiado sencillo, mientras que, si no las sabemos escoger bien, pueden arruinar por completo un vestuario exquisito.

Sucede entonces que a veces es difícil pensar en cuáles son las joyas adecuadas para ciertas ocasiones, como por ejemplo, para ir al trabajo. Debemos encajar en el código de vestimenta, sentirnos nosotras mismas, además de cómodas y seguras y por supuesto, estar al nivel de pulcritud que se espera.

Así, cada una de nosotras trabaja en un sector y ambiente diferente. Algunas necesitarán más practicidad, otras más elegancia, otras más discreción, todo depende del tipo de imagen que debes reflejar; por lo que podría ser complicado tener una fórmula mágica que aplique a todo. Sin embargo, si que hay ciertas reglas de etiqueta para el uso de joya que aplican para todos los casos, solo por tratarse de un ambiente laboral. Los expertos en joyería de Joyerías Serrano nos las explican a continuación.

La formalidad es el objetivo

Hay un aspecto que debemos tener siempre presente cuando armamos nuestro outfit para el trabajo y es que debemos apostar a la formalidad. No se trata de ser las más atractivas del lugar como cuando nos arreglamos para ir a una fiesta, se trata de vestirnos con buen gusto, pero para reflejar profesionalidad. Por lo tanto, siempre debemos pensar en “discreción”.

Así, debemos elegir pulseras, pendientes, colgantes y collares con un estilo elegante, pero que no llamen demasiado la atención, y que transmitan sobriedad y profesionalidad.

Menos siempre es más

Quizá esta regla aplica para cualquier ocasión en la que queramos llevar joyas y dar en el blanco de la moda, y es que el buen gusto está en la simplicidad. Para lograr un look con buen gusto hay que llevar la cantidad justa de joyas y complementos. Por ejemplo, en el ambiente laboral, una pulsera, un collar y unos pendientes es todo lo que necesitas para lograr un buen look. Y es que mientras más piezas agregues, menos sobriedad reflejarás.

No solo se trata de no llevar joyas o complementos demasiado vistosos, también se trata de no llevar demasiados de ellos. Mejor, elije algunas joyas y no las uses todas al mismo tiempo: reloj o pulsera, un solo anillo, un par de pendientes y, aún con miedo de exagerar, un collar muy sencillo. Piensa que la idea no es lucir como un arbolito de navidad con tanto adorno colgando.

Así, puedes combinar un colgante y unos pendientes cortos o una pulsera y pendientes largos. Joyas que sean prácticas, bonitas y que, en caso de que quieras mejorar el look aburrido de pantalones y chaqueta de oficina, puedan darle un toque de frescura a tu estilo.

Igualmente, para que no desentones cambia tus colgantes que llegan hasta los hombros y se balancean cada que te mueves por unos aretes más sencillos; mientras que ese anillo con piedras de colores que tanto te gusta, es mejor dejarlo para las noches de fiesta y mejor colocarte un discreto anillo de oro para la oficina

Sé coherente con tu estilo

Ser leales a nuestro estilo es muy importante al momento de elegir nuestra ropa y complementos. Debes buscar opciones que te hagan sentir tu, siempre cómoda y segura, pero que se adapten al entorno profesional y que encajen en la etiqueta de tu lugar de trabajo.

Recuerda que tu look siempre está enviando un mensaje a quienes te ven. No solo refleja tu personalidad, sino que en el contexto laboral refleja también los valores y la esencia de tu empresa.

Tu equipo de trabajo y los clientes deben verte y sentir que tratan con una persona profesional, seria, y responsable, y que están en una empresa que cuida todos los detalles.

Puedes elegir un colgante montado en cuero que denota elegancia, pero a la vez aporta un aire desenfadado. Si más bien prefieres llevar un estilo más distinguido, puedes usar varias piezas como pulseras tres en uno o una gargantilla o collar largo que combinen bien entre ellas y aporten un toque refinado a tu look.

De hecho, uno de los grandes retos que tienen algunas mujeres es cuando en su trabajo deben llevar un uniforme. Esto porque sentimos que es muy difícil reflejar nuestra personalidad y nuestro estilo utilizando la misma ropa que el resto de la oficina. Así, las joyas se convierten en excelentes aliados en estos casos, porque justo ellas serán las que te darán ese toque de diferenciación.

Elige joyas que reflejen aquello que te hace tan única, pero sin desentonar.  Es decir, debes buscar algunos pendientes originales o alguna joya con alguna piedra que vaya a juego con tu esencia (recuerda que cada piedra tiene su propio significado en el mundo de la joyería), pero sin perder la discreción y la sobriedad que debes mantener en tu puesto de trabajo.

Cambia tus joyas para ir al trabajo cada día

Así como no acudirías todos los días con la misma ropa a tu puesto de trabajo, a menos que se trate de un uniforme, tampoco debes acudir usando las mismas joyas de siempre.

Te recomendamos tener una pequeña colección en casa que te permita tener diferentes opciones y que no tengas que repetir las mismas dos días seguidos. Un truco es tener varias joyas que se puedan combinar ente sí y variar intercambiado entre unas y otras. Igualmente debes elegir colores que sean combinables con diferentes piezas de ropa y que puedas utilizar con diferentes looks; siendo que la aguamarina azul, el ojo de tigre o el lapislázuli algunas de las gemas de las que mayor partido puedes sacar.

Aquí, también influirá las diferentes tareas que puedas desempeñar en tu puesto de trabajo. Por ejemplo, quizá tienes una reunión de trabajo muy importante, un almuerzo con un cliente, una presentación, una celebración con tus compañeros de equipo… El tipo de joya adecuado variará según la envergadura de la tarea y deberás tener variedad para estar a la altura de cada reto laboral.

Cuidado con los símbolos

Muchas joyas suelen tener diseños con símbolos: un corazón, el trébol de cuatro hojas de la suerte, una estrella, etc. Algunos son muy genéricos y otros son más particulares, como por ejemplo cuando hablamos de logos de partidos políticos, o grupos o movimientos sociales, por mencionar algunos.

Por tanto, debemos pensar en el tipo de símbolos que vamos a usar para ir a la oficina y el mensaje que estamos enviando. Por ejemplo, no es recomendable llevar algún símbolo político que pueda despertar divisiones en tu equipo de trabajo o con tu propio jefe, o de algún movimiento social que pueda tratar un tema delicado para los clientes. Recuerda que hay temas que es mejor no tocar en el ambiente laboral y que podrían ensuciar nuestra imagen o afectar nuestras relaciones profesionales.

Pero, más allá, también es una cuestión de estilo. Aunque las joyas con calaveras no deberían ser un problema para nadie, si que te restarían esa imagen profesional y discreta que buscas reflejar en tu puesto de trabajo.

Joyas ruidosas

La peor decisión que puedes tomar en cuanto a las joyas y complementos que llevas a tu trabajo es al escoger unas que suenen al moverte o chocar entre ellas. Por ejemplo, pulseras que tintinean cada vez que mueves tu brazo y que van a distraer e incomodar a todos a tu alrededor. Por eso debes evitar demasiadas pulseras apiñadas o prendas metálicas demasiado sonoras.

Combina con el resto de tus compañeros

No solo se trata de ser discretos por un asunto de profesionalidad, sino también para encajar a la perfección en el perfil de tu equipo. Si vas a trabajar en una oficina y relacionarte con otras personas en armonía, lo mejor será que todos estén alineados, no solo en habilidades y objetivos, sino también en apariencia. Todos deben tener una uniformidad en cuanto a pulcritud, nivel de elegancia y estilo, y si usas joyas demasiado llamativas que sobresalgan del resto del estilo de la oficina, desentonarás.

Apaga los reflejos

Las joyas con diamantes y escarchas son muy de buen gusto cuando vamos a una fiesta por la noche, sin embargo, demasiado brillo puede ser exagerado y fuera de lugar para un ambiente laboral, así que intenta evitar este tipo de complementos.

La importancia de la hora

Los relojes son pieza clave en un ambiente laboral, por lo que si quieres ponerle un complemento a tu outfit no hay mejor elección que esta. Esto porque además de ser unas piezas de joyería muy valoradas, también son herramientas funcionales en tu trabajo.

Así, si tu trabajo te exige cierto nivel de sobriedad, puedes usar relojes con cadenas en oro o plata. Por el contrario, si tu sitio de trabajo es más relajado en cuanto a vestimenta, puedes llevar más bien un reloj con correas de cuero o de tela, o incluso, relojes de colores y diseños llamativos.

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