Este año, por mucho que nos pese, será recordado en los libros de historia por la pandemia que asoló el mundo. ¿Quién no va a contarle a sus nietos que los españoles tuvimos que permanecer encerrados en casa durante tres meses y luego salir a la calle con mascarilla? La nueva normalidad, que aún no tengo muy claro si ese es un buen nombre,  llega en pleno verano, con más ganas de vacaciones y de hacer cosas fuera de casa que nunca, pero también con más peligro que nunca y los niños, que necesitan actividad urgentemente, van a tener que conformarse con lo que se pueda hacer en familia y en las pocas escuelas o campamentos de verano que van a abrir sus puertas.

Puede que hayan sido los más afectados porque los adultos, aunque tenemos nuestros problemas, somos conscientes de lo que estaba ocurriendo y nos ha sido relativamente sencillo aguantar este confinamiento, aunque siempre hay excepciones. Los niños, sin embargo, muchas veces no entienden por qué no pueden ir al parque a jugar con sus amigos, o por qué no pueden ir a casa de sus primos a jugar, y lo han pasado realmente mal sin actividades, sin juegos, sin amigos, y con colegio. Pero el problema no acaba aquí.

Ahora, que podemos salir a la calle, tenemos aforos limitados en las playas, aforos limitados en las piscinas y actividades restringidas hasta cierto punto. Los adultos es posible que nos conformemos con un paseo cuando cae el sol, más allá de las 19:00 de la tarde, y una buena cerveza en una terraza a la fresca (eso si encuentras mesa), pero no podemos pretender que los niños se entretengan con eso y llevarlos a los columpios ahora, que por fin están abiertos, tampoco es muy inteligente a no ser que lo hagas a las 9 de la mañana o a las 21:00 de la noche porque el sol que pega en la mayoría de los parques no es sano en esta época del año.

Dicho esto ¿qué opciones tenemos?

Según el diario ABN cerca del 40% de las empresas organizadoras de campamentos no abrirá sus puertas este año. Hemos hablado con AEM, Actividades Extraescolares en Madrid, quienes organizan campamentos durante todo el año, y nos han asegurado que no ven motivo alguno por el que no puedan organizar sus ya clásicos campamentos urbanos, siguiendo siempre las recomendaciones del Estado.  El problema ahora es que muchos padres, por mucho que quieran que sus hijos disfruten, tienen ciertas reticencias y es normal teniendo en cuenta la situación pero ¿somos conscientes de los daños psicológicos que puede causar todo estos a los menores?

Según muchos de los expertos que han dado la voz de alarma en diferentes medios, tanto impresos como televisivos o en medios digitales, puede que sean más peligrosas las consecuencias de este pasado confinamiento y de esta falta de sociabilidad y actividad en los niños que el propio coronavirus así que ¿no merece la pena arriesgarse un poco? Sobre todo teniendo en cuenta que se van a tomar las medidas oportunas para que no haya contagios.

Los profesionales del colegio Madre de Dios Ikastetxea no solo están preparando un curso 2020-21 que va a ser muy poco convencional, sino que también están organizando actividades para que sus alumnos puedan volver a disfrutar, hasta donde les sea posible, del aprendizaje lúdico con otros compañeros fuera del aula, así como de la posibilidad de practicar algún deporte saludable.

Pero ¿qué dicen exactamente desde sanidad?

El Ministerio de Sanidad recomienda priorizar las actividades al aire libre, en «grupos pequeños» y manteniendo la distancia interpersonal de «al menos un metro y medio», en los campamentos de verano y otras actividades de tiempo libre dirigidas al público infantil durante este verano, por la pandemia del coronavirus Covid-19.

«Se recomienda la realización de actividades preferentemente en grupos pequeños y que, en lo posible, mantengan su autonomía e independencia del resto mientras dure la actividad», indica Sanidad en el documento ‘Recomendaciones para la recuperación de las actividades de tiempo libre dirigidas a la población infantil y juvenil’.

Además, Sanidad recuerda que se debe respetar al máximo las capacidades previstas de comedor y de las habitaciones, respetando la distancia interpersonal de, al menos, un metro y medio; y teniendo en cuenta la reducción del aforo, aplicable a espacios cerrados, a un tercio del habitual.

«Se deben organizar las actividades de manera que se mantenga una distancia interpersonal de, al menos, un metro y medio», insiste el Ministerio, que también aconseja la realización de turnos cuando no se pueda garantizar el cumplimiento de las medidas de prevención y distancia.

Ahora todo depende de los padres, de los colegios y de las empresas privadas que organizan este tipo de campamentos y actividades.

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