Cualquier zona de nuestro cuerpo merece el máximo de los cuidados que le podamos proporcionar. No deberíamos priorizar los problemas según las zonas en las que se produzcan, sino que deberíamos priorizar cualquier tipo de problema que amenace directamente a lo que tiene que ver con nuestra salud. Es solo de esta manera como podemos hacer que dispongamos de una calidad de vida aceptable, una calidad de vida que es cierto que depende de muchas más cosas pero que tiene en la salud personal uno de sus bastiones de más importante consideración.

Una de las partes de nuestro cuerpo que más está sometida al peligro de sufrir lesiones y problemas físicos son los pies. Estamos hablando de las extremidades que son las que nos mantienen en contacto permanente con el suelo. Pero claro, ese contacto continuo a veces puede traer problemas. Un mal apoyo puede derivar en una fractura, un esguince o cualquier rotura típica en nuestros pies. Las lesiones en este tipo de zonas son muy específicas y no cabe la menor duda que hay que intervenir rápido para intentar reducir las molestias y los plazos de recuperación. Si a una lesión en el pie la dejamos estar, es probable que empeore.

El portal web Statista nos ofreció datos muy interesantes al respecto del número de personas con una edad superior a los 65 años que suelen acudir al podólogo a causa de diversos problemas en los pies. Los datos que os ofrecemos a continuación datan de los años 2013 y 2014 y ponen de manifiesto que, aproximadamente, es un tercio de los mayores de 65 años los que suelen acudir a este tipo de especialistas. El pie es una de las partes de nuestro cuerpo que peor lleva el paso de los años y, como es lógico, conviene prestarle más atención a medida que nos vamos haciendo mayores.

Por otro lado, el portal web Mejor con Salud, perteneciente al diario deportivo AS, mencionaba algunas de las dolencias y problemas que son típicos de nuestros pies, como lo son las lesiones en ligamentos y tendones, moretones, fracturas, dislocaciones o problemas musculares. Pero ojo, que hay lesiones que pueden ser a largo plazo, como la bursitis o la tendinitis. Mención especial merecen la fascitis plantar o las fracturas por estrés. Como es lógico, hay que tener cuidado con todo lo que tiene que ver con este tipo de problemas porque de su evolución va a depender la comodidad que sintamos con nuestro propio cuerpo.

Últimamente, son muchos los problemas físicos que han empezado a ser habituales entre nuestra población. Uno de los más comunes tiene que ver con todo tipo de lesiones en los pies. Es algo que nos han indicado desde la clínica Marta García. Según sus datos, el número de pacientes a lo largo del año ha crecido pero no a causa de que hayan aumentado los problemas entre las personas mayores, sino porque ha crecido el número de lesiones que se han producido entre personas jóvenes.

Tras el confinamiento, se han multiplicado los problemas

El fin del confinamiento ha ocasionado algunos problemas en los deportistas habituales. Y es que, después de tres meses sin competir y sin poder salir a la calle a practicar ejercicio, fue lógico que muchas personas padecieran las consecuencias. Desde luego, quien no haya tenido algo de cuidado con este asunto seguro que ha tenido problemas físicos en sus pies después de que, en junio del año pasado, cayera la sucesiva consecución de Estados de Alarma y se decretara el final de la primera ola de la pandemia.

Es cierto que, poco a poco, la gente ha ido recuperando la normalidad en lo que tiene que ver con la realización de su ejercicio físico habitual, pero ya sabéis cómo son las lesiones físicas en general y las de los pies en particular: si hemos tenido alguna y no hemos sido capaces de solventarla en primera instancia, es posible que el dolor y la importancia de la lesión vaya en aumento y que nos provoque problemas mucho más graves de los que teníamos al principio de la misma. Hay que hacer todo lo posible por no llegar a esa situación y la solución idónea para ello es acudir a un profesional en la materia.

Afortunadamente, creemos que existe una mayor conciencia ahora al respecto de este tipo de asuntos que la que había hace algunos años. Y lo cierto es que eso nos alivia bastante. Saber que existen maneras y personas capaces de lidiar con este tipo de dolores y que la gente es consciente de eso y que confía en ellas es el primer gran paso que podemos dar para intentar que se reduzca la importancia de las lesiones de la gente. Y eso es crucial para garantizar que nuestro cuerpo está sano y fuerte.

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