No todo el mundo conoce lo que es la haloterapia y mucho menos los beneficios que esta puede ofrecernos, sin embargo, cada vez son más quienes se informan al respecto y buscan centros especializados para conseguir tratamiento. ¿Por qué? ¿Qué tiene la haloterapia? ¿es realmente beneficiosa? En países como Alemania o Suiza ya cuentan con este tipo de terapia en su sistema de salud nacional (ya sea público o privado), pero en España nos hacemos bastante de rogar a la hora de incluir nuevos tratamientos ¿verdad?

La haloterapia se está extendiendo por toda Europa a pasos agigantados y en España solo contamos con unos pocos centros especializados: Saltium y Caldea son los más reconocidos y, a pesar de ellos, no todas las ciudades cuentan con empresas que ofrezcan este servicio.

Ahora bien, ¿en qué consiste? La haloterapia es un tratamiento basado es que el usuario respire aire puro ionizado que ayude a limpiar el sistema respiratorio y oxigenar la sangre, algo que se consigue respirando en cámaras de sal preparadas para conseguir tal efecto o en minas de sal naturales.

Este beneficio se descubrió cuando, en 1843, el médico polaco Bozckowoski se dio cuenta de que los trabajadores de las minas de sal sufrían menos enfermedades respiratorias que cualquier otra persona de la sociedad de mitad de siglo XIX. Los mineros de la sal no sufrían tuberculosis, por ejemplo, que era epidémica en aquellos años, pero tampoco asma o bronquitis.

Y esto no es todo, estudios posteriores han demostrado que el tratamiento de haloterapia  mejora enfermedades dermatológicas y patologías crónicas como la piel atópica, pero también es recomendable para que los pacientes con estrés y ansiedad se sientan mejor gracias a que la carga de iones de las cuevas de sal estimula la relajación la calma, la eliminación de toxinas, etc.

En lo que respecta a la mejoría de las patologías de tipo dermatológico, cabe destacar que hace falta un número mínimo de 15 sesiones de 60 minutos (en adultos) para empezar a notar mejoría, pero los estudios indican que se consigue un notorio beneficio pasado ese tiempo en pacientes con atopia, psoriases y acné.

Uso en niños

A día de hoy, cualquier persona puede acceder a las cuevas de sal (naturales o prefabricadas) para conseguir esos beneficios que ofrece esta terapia pero parece ser que, en nuestro país, el uso de la haloterapia se ha extendido mucho en niños pequeños, especialmente para tratar la bronquilitis y el asma alérgico.

Gracias a estos tratamientos, muchos niños han notado una mejoría notable en su calidad de vida. Ahora bien ¿se estresan los niños en esas cuevas de sal? Los expertos aseguran que todo depende de cómo les explique la familia la situación y de cómo sea la cueva de sal. En Saltium, nombrada anteriormente, habilitan habitaciones con juegos infantiles para que pasen el rato y, por supuesto, todos los niños pasan acompañados de un adulto al interior de las salas de haloterapia. De este modo, para los pequeños son 40 minutos de entretenimiento en compañía de otros niños y de su padre o madre, y la realidad es que están recibiendo tratamiento para sus problemas respiratorios sin darse cuenta.

En cuanto a los precios, no es barato. Diez sesiones de haloterapia para adultos suele tener un coste medio de unos 220 euros, mientras que para los niños hablamos de unos 180 euros. Ahora bien, hay algunos centros especializados que ofrecen cuotas de pago mensuales que salen algo más económicas. Así, si un paciente sabe que va acudir semanalmente, o dos veces por semana, a este tipo de cuevas de sal, puede abonar la tarifa de 40-50 euros mensuales y asistir a tantas sesiones como desee o le recomienden los expertos.

Y es que la haloterapia se ha puesto tan de moda que hasta los hoteles se plantean la instalación y creación de estas salas en sus spa. De hecho, el hotel que cuenta con la habitación más cara del mundo, ya dispone de una sala de haloterapia privada para los huéspedes de dicha habitación. Se trata de un hotel situado en la calle principal de Las Vegas y tiene incluso un jacuzzi voladizo y su nombre es Hotel Palms. Ahora, cada día de alojamiento cuesta 90.000 euros así que igual es mejor acudir a los centros de haloterpia de tu ciudad ¿o no?