La periodontitis es una infección grave de las encías que daña el tejido blando y destruye el hueso que sostiene los dientes, provocando el aflojamiento o la pérdida de dientes.

Esta es frecuente, pero puede prevenirse en gran medida. Por lo general, se produce por una higiene bucal deficiente. Cepillarse los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental a diario y realizarse controles dentales periódicos puede aumentar ampliamente las probabilidades de tener un tratamiento exitoso para la periodontitis y también reducir las probabilidades de contraerla.

Síntomas: reconoce la infección

Las encías sanas son firmes y de color rosa pálido, y se ajustan perfectamente a los dientes. Los signos y síntomas de la periodontitis pueden comprender:

  • Encías inflamadas o hinchadas
  • Encías de color rojo brillante, violáceas o purpúreas
  • Encías sensibles al tacto
  • Encías que sangran fácilmente
  • Encías que se retraen de los dientes (se reabsorben), haciendo que los dientes se vean más largos de lo normal
  • Se crean nuevos espacios entre los dientes
  • Pus entre los dientes y las encías
  • Mal aliento
  • Dientes flojos
  • Dolor al masticar
  • Cambio en la manera en que se unen los dientes al morder

Las 7 causas más comunes de la periodontitis

1. La placa

La principal causa de la enfermedad periodontal o gingivitis es la placa, una gruesa película de bacterias que se forma sobre las encías y los dientes y que se puede eliminar con una rutina diaria de cepillado, hilo dental y enjuague.

Si este es tu caso, no estás solo. Hay millones de personas adultas que sufren la enfermedad periodontal en alguna de sus fases. Lo bueno es que la enfermedad periodontal se puede prevenir en su fase inicial, así que quizá sea el momento de adoptar nuevos hábitos saludables. Las revisiones dentales con una frecuencia mínima de seis meses también son fundamentales.

2. El tabaquismo

El tabaco interfiere en el funcionamiento normal de las células del tejido de las encías y deja la boca vulnerable a las infecciones, por eso también es una posible causa de la enfermedad periodontal.

3. Los cambios hormonales

Durante el embarazo, o a veces incluso durante el ciclo menstrual normal, los altibajos hormonales pueden dejar las encías más vulnerables a la enfermedad periodontal. No es que el embarazo sea causa intrínseca de problemas de encías o dentales, pero sí que hay que prestar especial atención al cuidado de la boca durante este periodo para mantenerla sana. Un efecto inusual que suele producirse durante el embarazo es que las encías se irritan, inflaman, enrojecen y sangran levemente durante el cepillado o con el hilo dental, aunque estos síntomas suelen desaparecer después del embarazo.

4. Los medicamentos

Un efecto secundario de algunos medicamentos es reducir la producción y el flujo de la saliva, lo que deja una boca seca en la que las bacterias pueden proliferar rápidamente. Si te preocupa el estado de tus encías, consulta a tu médico si el tratamiento que estás tomando puede afectar a las encías.

5. Las deficiencias nutricionales

Tomar la cantidad diaria de vitaminas recomendada puede ser complicado, pero la deficiencia de vitamina C puede ser especialmente perjudicial para las encías. Una dieta rica en azúcares y carbohidratos y baja en agua y vitamina C es un modo seguro de tener problemas de encías.

6. Los dientes torcidos

Si tus dientes, como pasa con frecuencia, se superponen o bien están torcidos o girados, esto puede ser una causa de la enfermedad periodontal. Esto se debe a que una mala alineación de los dientes crea más espacios donde la placa puede acumularse y dañar tus dientes y encías.

7. Los antecedentes familiares

Si tienes antecedentes de enfermedad periodontal en la familia, díselo al dentista, ya que esto puede plantear un riesgo ligeramente mayor de padecer una infección bacteriana.

Cuándo debes consultar con el dentista

Sigue las recomendaciones de tu dentista para los controles periódicos. Pide una consulta con tu dentista lo antes posible si observas algún síntoma de periodontitis. Cuanto antes busques atención médica, más probabilidades tendrás de revertir el daño causado por la periodontitis.

El diagnóstico paso a paso

Para determinar si tienes periodontitis y cuán grave es, tu dentista puede realizar lo siguiente:

  • Revisar tu historia clínica para identificar cualquier factor que podría estar contribuyendo a tus síntomas, como el consumo de tabaco o el uso de ciertos medicamentos que producen sequedad de boca.
  • Examinarte la boca para detectar la acumulación de placa y sarro, y comprobar si hay tendencia al sangrado.
  • Medir la profundidad de la bolsa de la ranura entre la encía y los dientes, que se hace colocando una sonda dental junto al diente por debajo de la línea de la encía, generalmente en varias partes de la boca. En una boca saludable, la profundidad de la bolsa suele ser de entre 1 y 3 milímetros. Las bolsas con una profundidad superior a 4 mm pueden indicar periodontitis. Las bolsas con una profundidad superior a 6 mm no se pueden limpiar bien.
  • Tomar radiografías dentales para verificar si hay disminución de la masa ósea en áreas donde el dentista observa bolsas de mayor profundidad.

Tratamiento eficaz

Un periodoncista, dentista o higienista dental pueden realizar el tratamiento. El objetivo del tratamiento de la periodontitis es limpiar exhaustivamente las bolsas alrededor de los dientes y prevenir daños en el hueso que las rodea. Tendrás más posibilidades de obtener buenos resultados con el tratamiento si también adoptas una rutina diaria de buen cuidado bucal y dejas de consumir tabaco.

Tratamientos no quirúrgicos

Si la periodontitis no está avanzada, el tratamiento puede consistir en procedimientos menos invasivos, entre ellos:

  • Eliminación del sarro. El sarro formado inicialmente podrá ser eliminado de forma sencilla por una higiene profesional realizado por su dentista o higienista dental. El profesionalelimina el sarro por ultrasonido y con geles especiales para eliminar manchas. Si el paciente es especialmente sensible el dentista le aplicará anestesia.
  • El raspado elimina el sarro y las bacterias de la superficie de los dientes y debajo de las encías. Este procedimiento se puede realizar con instrumentos, un láser o un dispositivo ultrasónico.
  • Alisado radicular.El alisado radicular suaviza la superficie de las raíces, lo que evita futuras acumulaciones de sarro y de bacterias, y elimina los productos derivados de las bacterias que pueden contribuir con la inflamación y el retraso en la cicatrización o la reimplantación de la encía a la superficie dental.
  • Antibióticos.Los antibióticos tópicos u orales pueden ayudar a controlar la infección bacteriana. Los antibióticos tópicos pueden consistir en enjuagues bucales o geles con antibiótico, que se aplican en el espacio entre los dientes y la encía o dentro de las bolsas después de una limpieza profunda. Sin embargo, los antibióticos orales pueden ser necesarios para eliminar por completo las bacterias que causan infección.

Tratamientos quirúrgicos

Si tienes una periodontitis avanzada, el tratamiento puede requerir una cirugía dental:

  • Cirugía con colgajos (cirugía de reducción de las bolsas).El periodoncista realiza incisiones mínimas en la encía para levantar una sección del tejido de esta y exponer las raíces a fin de realizar un raspado y alisado radicular más efectivos. Debido a que la periodontitis causa disminución de la masa ósea, el hueso oculto se puede volver a moldear antes de que se suture el tejido de la encía nuevamente en su lugar. Una vez que te cures, será más fácil limpiar estas áreas y mantener el tejido de la encía saludable.
  • Injertos de tejido blando.Cuando pierdes tejido de la encía, se retrae la línea de dicho tejido. Podría ser necesario que te refuercen parte del tejido blando dañado. Normalmente, esto se hace extrayendo una pequeña cantidad de tejido de la parte superior de tu boca (paladar), o de un donante, para adherirla al sitio afectado. Esto puede ayudar a reducir la retracción de las encías, recubrir las raíces expuestas y darle una apariencia más agradable a los dientes.
  • Injerto óseo.Este procedimiento se realiza cuando la periodontitis ha destruido el hueso que rodea la raíz del diente. El injerto puede estar compuesto por pequeños fragmentos de tu propio hueso, o bien, el hueso puede ser sintético o donado. El injerto óseo ayuda a prevenir la pérdida del diente al sostenerlo en su lugar. También sirve como plataforma para el nuevo crecimiento del hueso natural.
  • Regeneración guiada del tejido.Esto permite que el hueso destruido por las bacterias vuelva a crecer. Una de las técnicas consiste en que el dentista coloque una pieza especial de tela biocompatible entre el hueso existente y tu diente. El material evita que ingrese tejido no deseado en el área de curación, lo que permite que el hueso vuelva a crecer.
  • Proteínas que estimulan tejidos.Otra técnica supone aplicar un gel especial a la raíz del diente enfermo. Este gel contiene las mismas proteínas que se encuentran en el esmalte de los dientes en desarrollo y estimula el crecimiento de huesos y tejidos saludables.

Prevención en casa

El equipo experto de Clínica Dental Lorenzo, te recomienda cuidar los siguientes tres aspectos como parte de tu rutina diaria para evitar la aparición de la endodoncia:

  • Buena higiene dental
  • Evitar tabaco
  • Visitando al dentista de forma regular.

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