4 septiembre, 2017

Cómo evitar ser víctima del phising

Hoy quiero hablaros del phising a través de una mala experiencia que he sufrido cuando quería abrir mi nuevo negocio: un restaurante. Como os imaginaréis, me he pasado varios meses de compras, con muchos movimientos en cuenta del banco, por lo que un día me llegó un correo con malware del que no sospeché y que infectó mi ordenador. Yo necesitaba sillas, mesas, mueblería para decoración, artículos de menaje e incluso los uniformes para mis empleados. Y como estaba muy liada con los papeleos de las licencias, hice estas compras a través de la red en empresas en las que confío mucho y donde ya antes había adquirido artículos. Por ejemplo, las sillas para todo el restaurante se las encargué a JValls, ya que se trata de una compañía con una larga experiencia en el sector y que me daba la posibilidad de hacerlas a medida, igual que las mesas. Yo quería que todo fuese a juego, incluso las tronas de los niños, y ellos me lo facilitaron sin problema, a un muy buen precio y rápido para que pudiese abrir a tiempo. Y la decoración la cogí a través de la web de Círculo Muebles. Es decir, empresas que sabía que no me darían problema. Pero de lo que nunca sospeché fue del banco. Y así caí.