Desde mi adolescencia he intentado cuidar mucho mi salud, ya que al ser uno de esos niños gorditos, sufría insultos y comentarios poco deseados por parte de otros niños. Cuando era pequeño no me interesaba en lo que comía, ni tampoco de las diferentes sustancias que contienen los productos que compramos. Y tampoco me preocupaba por el deporte, más allá de correr en el patio y jugar al fútbol esporádicamente.

Cuando fui creciendo aprendí por mí mismo cuales eran las consecuencias de tener sobrepeso. Cuando no puedes moverte tan rápido como los niños normales, o te cuesta hacer ejercicios que antes ni parabas a pensar, sufres mucho por dentro. Por suerte de ese sufrimiento yo pude sacar virtud, y tuve la necesidad de cambiar.

Más o menos desde los dieciséis años empecé a jugar al baloncesto, lo cual fue una mala idea porque me lesioné una rodilla por sobrepeso. Pero aprendí el valor del deporte como liberador de estrés, y gracias a esa experiencia continúe perdiendo peso y empecé a correr, o como se le llama ahora a hacer “running”.

A pesar de que el running no es nada recomendado para las personas con sobrepeso, debido a la sobrecarga de las rodillas y de los músculos, para mí fue una solución muy buena para perder peso. Pero lo más importante de todo, es que me enseñó los beneficios de llevar una dieta saludable.

En esta época en la que hacía running, aprendí que la dieta es muy importante para sentirse con energía. Y también descubrí lo poco que sabe la gente de dieta, cuando descubres que el pan engorda siempre, y que cuando comes una golosina estás metiendo al cuerpo cantidades impensables de azúcar, te planteas la educación alimentaria que te han dado.

Pero como siempre hay que estar en el presente, y no hacer caso a los sentimientos derivados de mirar al pasado, decidí introducirme en el mundo de las dietas, siempre acompañado por un médico. Hoy en día podemos escuchar que existen muchas dietas, y no hablo de las dietas milagro que son un verdadero perjuicio para nuestra salud, hablo de las dietas realizadas por especialistas.

A pesar de que se ha puesto mucho de moda en redes sociales el mundillo “fit”, no hay que creerse todo lo que se dice, porque muchas veces estas dietas pueden ser perjudiciales. Esto lo aprendí de un reciente amigo, que pudo superar su obesidad gracias a que los expertos en cirugía bariátrica de la clínica Imos  le introdujeron un balón intragástrico y le ayudaron a perder peso.

La moda de las dietas

Ahora este amigo se ha vuelto muy cercano porque es compañero de carreras, y me ha expresado su preocupación por la gran cantidad de dietas que existen, y que se publican en redes sociales sin dar detalles. Estas dietas de moda tienen que ser tomadas con moderación, y siempre bajo las premisas de comer frutas y verduras, y hacer deporte habitualmente.

Yo siempre he seguido la dieta mediterránea, porque me ha permitido comer todo lo que me gustaba en su justa medida. Además de comer carne, como pescado, te permite disfrutar de arroces exquisitos y saludables. Y el aceite de oliva siempre me ha parecido un verdadero placer por las mañanas con una tostada.

Pero actualmente se ha puesto de moda algunas dietas que prescinden de alimentos importantes, a costa de tomar suplementos para suplir la falta de los nutrientes obtenidos con estos alimentos de los que prescinden, es el caso del movimiento vegano o algunos tipos de dietas paleolíticas.

También se han puesto muy de moda las aplicaciones que diseñan dietas, en este caso también mi amigo me advirtió. Ya que estas aplicaciones no tienen en cuenta la veracidad de los datos del peso y de la altura, y tampoco tienen en cuenta los metabolismos individuales de cada persona. Por lo tanto, también hay que tener precaución, a pesar de que puedan ser una orientación, pero siempre hay que estar acompañado de un experto para llevar dietas saludables.

Para finalizar diré que la alimentación es un factor fundamental a controlar en nuestras vidas, y que tenemos que acudir a expertos, y no fiarnos de las dietas milagro.

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