Uno de los momentos más divertidos y que más ilusión hace a las futuras mamás y papás es el de la preparación de la nueva habitación del bebé que viene en camino. La mayoría de nosotras piensa en elegir el color, la cuna, un armario ropero y muchos, pero que muchos peluches. El problema es que para tomar esas elecciones recurrimos a fotografías que inspiren nuestra imaginación y acabamos viendo miles de ideas de decoración que nos marean hasta tal punto que ya no sabemos qué hacer. Hoy vamos a hablar de las tendencias en decoración infantil y de cómo aprovechar cada euro que gastamos en esa habitación para reutilizar todo lo que sea posible.

Pensadlo bien, ¿cuánto tiempo utilizarán nuestros hijos la cuna, o ese armario diminuto que tiene ositos dibujados en la puerta? Poco, muy poco… con suerte la cuna dejará paso a la cama en menos de dos años y el mini-armario se le quedará pequeño en cuanto cumpla los 4 o 5, así que nuestro consejo es que seáis prácticos, elijáis bien y ahorréis todo lo que podáis.

Pintura

No es algo que preocupe mucho porque por menos de 50 euros podréis comprar botes de pintura de 4 litros en la mayoría de establecimientos y pintar de nuevo la estancia. Este tema molesta más por el trabajo que da repintar algo que por el gasto económico. Sea como sea, con el fin de que la pintura dure lo suficiente como para sacarle partido, te aconsejo que te olvides de los motivos infantiles y los rosas y azules pastelones. Pinta la habitación de gris perla, blanco o un tono similar que sea neutro y añade todos los dibujos que quieras con pegatinas vinílicas decorativas. Cuando tu hijo/a crezca y se canse de los dibujos sólo tendrás que despegarlas de la pared, nada más.

De la cuna no hay quien te libre

A no ser que alguien tenga una cuna para prestarte esto es algo de lo que no vas a poder prescindir, así que hazte a la idea de que vas a tener que comprar un mueble para usarlo un máximo de dos años. Nuestro consejo es que compres una cuna básica, lisa, sin muchos adornos para poder luego reutilizarla. La cuna-cama Ninet Mareta de Detalles Cucos es una opción estupenda por varios motivos. El primero es que la cuna se convierte en cama, por lo que podrás usarla hasta los 8 o 9 años, algo que ya de por sí amortiza bastante la inversión, pero además, al ser completamente blanca y sin motivos típicos de niño o niña (estereotipados, dicho sea de paso) podremos reutilizarla en caso de tener más hijos.

Otra ventaja es que, precisamente gracias a esa neutralidad, es el mueble perfecto para una transformación. Cuando tus hijos hayan superado la edad máxima para usar la cuna-cama podrás convertirla en un precioso escritorio blanco de una manera sencilla: eleva la base de la cama (donde va el colchón), hasta la cintura de tus hijos, y desmonta uno de los laterales con barras para que tengan acceso a lo que será su nueva mesa-escritorio. En el frontal que tendrán delante (el otro lateral con barras) puedes colgar una pizarra, un corcho o poner un contrachapado en blanco. Quedará precioso y útil, pero si no termina de convencerte hay otra solución para darle uso: convierte la cuna en un precioso banco de lectura. El proceso es similar: elimina la barra lateral, eleva la base de la cuna (esta vez sólo un poco más arriba de la rodilla de tus hijos), pon el colchón y añade cojines, muchos cojines detrás a modo de respaldo. También puedes poner un respaldo de gomaespuma forrado con tela pero ya te adelanto que con los cojines les sobra, y ya tendrás un precioso banco para la habitación de tus hijos.

Resto de mobiliario

Por muy mono y “cuqui” que resulte, no te aconsejo comprar una habitación completa de bebé porque el uso que le vas a poder dar va a ser mínimo comparado con el que podrás darle a una habitación infantil de niño/niña. Si el precio fuera económico te diría “adelante, que sé que te hace ilusión”, pero la realidad es que esas habitaciones cuestan un ojo de la cara y luego no la usarás más de año y medio o dos años al completo. Que si cambiador, que si mini-cómoda, mini-armario, baúl de juguetes…. Olvídate de la palabra “mini” y ve a por todas. Si necesitas un cambiador cómpralo desmontable, de esos que puedes instalar sobre una cómoda normal y luego quitar cuando ya no te sea necesario, y busca un armario de tamaño normal. En la sección de dormitorios juveniles en Sevilla de Muebles Madrid encontraréis multitud de propuestas de mobiliario de tamaño estándar, y si lo queréis todo a juego con la cuna tienen una buena combinación cuya referencia es 08JL6J13, contiene una cama-cuna con cajonera, cómoda, armario ropero de buen tamaño y lejas decorativas.

Decoración

Respecto a la decoración os aconsejo algo similar a lo anterior. Buscad cosas útiles que el niño o la niña no vaya a desechar en cuanto crezca un poco. Puedes comprar uno de estos percheros originales infantiles, o una de estas pizarras magnéticas, cosas que podrán seguir usando bastante tiempo, pero no optes por cuadros de princesas Disney o de Mickey Mouse, porque es un tipo de decoración de la que seguro se cansarán en un corto espacio de tiempo.

Y por supuesto, hagas lo que hagas, huye de las opiniones de los demás, incluida esta. Si no te gustan nuestras recomendaciones olvídalas y crea el espacio que a ti te guste. Debes escuchar, sí, por si puedes aprender de los consejos que te dan, pero luego la mejor opción será siempre la que tú tomes.

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