Es emocionante y gratificante darse cuenta de cómo cada vez más personas se solidarizan con los más necesitados y les ofrecen una ayuda de todo punto desinteresada. Lo vemos por la televisión cada vez que hay un desastre natural. Muchos españoles acudieron a Haití cuando este país fue afectado por un huracán. Lo vimos el pasado año en el terremoto que asoló el centro de Italia. Incluso lo hemos visto en nuestro propio territorio, cuando en la murciana localidad de Lorca también tembló la tierra hace ya unos años.

Lo mejor de todo es que la solidaridad de la gente no termina ahí. Resulta enternecedor saber que hay gente que no espera a que se produzca un desastre natural para ayudar a otros y a otras. Todo tipo de ayuda es válida y necesaria, pero la que se realiza de este modo merece una mención todavía más grande.

Los problemas de fertilidad que sufren multitud de mujeres españolas ha hecho necesaria la donación de óvulos en nuestro país. Quienes no sufrimos un problema como tal no nos damos plena cuenta de lo que significa querer tener un hijo y no poder. Por suerte, la dureza de una situación como esa está justa y suficientemente comprendida en España, un país que ya es una referencia europea y mundial en la donación de óvulos y que cuenta con cada vez más gente para sumarse a esta causa. Para muestra, un botón. El 40% de las donaciones europeas de óvulos proceden de nuestro país. Un motivo que de verdad hace aflorar el orgullo patrio que muchos demandan sin ni siquiera hacer mención a este asunto.

La donación de óvulos se ha convertido en tendencia en nuestro país. Es precisamente por eso por lo que se necesita la colaboración de los mejores profesionales y expertos en la materia para no desperdiciar el efecto tan solidario y necesario que esto provoca. Por eso es tan importante Ivi Dona, una clínica que está especializada en la donación de óvulos. Sus técnicas, medios y capital humano suponen la mejor manera de hacer que el proceso sea lo más seguro posible para aquellas mujeres que deciden ofrecer una parte de sí mismas a otras para que tengan el privilegio de ser madres.

El resultado del trabajo de Ivi Dona es, por una parte, la felicidad de muchas mujeres que ven cumplidos sus sueños. Por otra parte, ese resultado es la confección de un proceso que comienza con una entrevista a la futura donante y que acaba con el nacimiento de una persona en otro lugar del país. Entre un momento y otro, las revisiones, el seguimiento constante, la estimulación y la punción caracterizan a un proceso en el que se vela por la comodidad y la seguridad de la donante.

Las ventajas de donar, no obstante, van mucho más allá de hacer feliz a otra persona. Es evidente que eso es lo primordial, lo que mueve a entidades como Ivi Dona y lo que hace sentir felices a donantes y receptoras de óvulos. Sin embargo, y al menos en una entidad como esta, gracias a la donación se tiene acceso a una revisión ginecológica gratuita y a analíticas que serán de mucha utilidad en el futuro. Además, existe una compensación económica que cubre todos los gastos que la donante ha de asumir de primeras como consecuencia de la donación.

Seguir con el trabajo, primordial

A pesar de todo el trabajo y de las grandes consecuciones que éste implica, la necesidad de donar óvulos para mujeres que no pueden ser madres no se verá reducida nunca. Es por eso por lo que es absolutamente elemental mantener la tendencia donante que viene caracterizando a España en los últimos tiempos. Ninguna ayuda es menor. Pero sólo con la voluntad de todas será posible conseguir que todas aquellas historias de madres e hijos existan en años venideros.

Todas las mujeres tienen derecho a ser madres. Es deber de toda la sociedad hacerlo posible. Hoy, algo así no es difícil. Tenemos medios y personal para ello. Y también a Ivi Dona. La posición es privilegiada. No la desaprovechemos.

 

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