La vergüenza ha vuelto a estar presente en el fútbol base con las agresiones ocurridas en Mallorca hace unas semanas. En un partido de infantiles que enfrentaba al Alaró contra el Collerense, un puñado de padres se enzarzó en una batalla que ha sonrojado a todos, y que ha recorrido todo el país con imágenes inauditas. El de Baleares es un acto más que se suma a a una lista que crece cada fin de semana. Padres increpándose y pegándose ante la mirada de sus niños, quienes atónitos solo intentan divertirse jugando al fútbol.

Padres con buen rollo

Tras ver estas lamentables imágenes, los padres del equipo de fútbol donde juega mi hijo, el prebenjamín del Unión Zaratán, decidimos realizar un acto para hacer ver al mundo del deporte y a sus propios hijos que, afortunadamente, no todos los padres pensamos y actuamos de la misma manera. Así, pese a que ese día caía del cielo granizo, nos reunimos para hacer unas pancartas donde se podía leer lo que pensamos. “Papás, más animar y menos peleas” y “sin respeto, ni fútbol ni juego”. Fuimos los propios padres los que nos pusimos manos a la obra con las pinturas y las sábanas. Eso sí, usamos los colores morado y negro que son los del club.

El acto tuvo lugar en los prolegómenos del partido que nos enfrentaba al Sporting Laguna de Duero, un rival de nuestro grupo, que no dudaron también en participar de esta iniciativa. La verdad es que tenemos muy buen rollo entre los padres y creo que es la mejor manera de mostrar a nuestros hijos de seis años que el fútbol no es violencia, pero claro partiendo desde los padres. Hay que dar ejemplo. La verdad es que cuando vimos las imágenes del partido de Mallorca nos pareció lamentable. ¿Hasta dónde vamos a llegar con la violencia? Quiero pensar que otro tipo de fútbol es posible. No entiendo la violencia en el fútbol ni en cualquier otro deporte. Aún recuerdo como vi las imágenes de la pelea con mi hijo y él se quedó atónito. “¿Eso es fútbol mami? Me preguntó”. Casi no sabía que contestarle.

Las ideas del entrenador

Afortunadamente mi hijo lo tiene claro. Sé que no va a salir de esto ningún Messi o Ronaldo, aunque tengo que reconocer que mi hijo usa sus botas. Las hemos comprado en la web de Marians Sports, donde tienen sus botas y además puedes personalizarlas. Salvo eso, el resto la verdad es que no se parece nada al jugador del FC Barcelona, y que para mí es el mejor jugador del mundo, y para muchos otros.

La verdad es que me encanta el ambiente que tenemos en el club. Y me gusta la actitud de nuestro entrenador, que siempre les dice una cosa a los jugadores antes de salir al campo “no importa ganar o perder, venimos a aprender”. Ojalá todos los técnicos fueran como él. Un gesto que no tiene que hacer en el olvido y que tiene que mentalizar de qué la actitud de los padres es el ejemplo para sus hijos. Y no hay que olvidar también la figura del árbitro. Los pobres pasan las de Caín cada vez que saltan al campo. Y es que arbitrar en Primera o Segunda es fácil, pero quien lo hace en campos de Regional o en pueblos perdidos.

Insisto en que somos los padres los que tenemos que dar ejemplo y pensar que esto solo es fútbol. ¿Verdad?

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