Nuestro organismo necesita glucosa para realizar la gran mayoría de sus funciones, de ella las células del cuerpo humano obtienen su principal fuente de energía, es el alimento que necesitan para realizar sus funciones, y es transportada a todos los rincones del organismo a través del torrente sanguíneo. Cuando la concentración de glucosa en sangre es muy alta se produce lo que denominamos diabetes, una enfermedad que se origina porque el páncreas no produce suficiente cantidad de insulina, una hormona cuya función es que la glucosa contenida en la sangre pueda entrar en las células, o bien porque las células no responden de una manera normal y adecuada a la acción de esta hormona, por lo que la glucosa se acaba acumulando en la sangre. Si esta acumulación es excesiva, da lugar a una hiperglucemia, y al contrario si los niveles de azúcar en sangre son extremadamente bajos, nos encontramos ante una hipoglucemia.

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Sin embargo y para que no tengamos que hacer un uso excesivo de este seguro de salud, es importante saber detectar cuáles son las señales o los síntomas de una hiperglucemia con el fin de poder prevenirla o minimizar sus riesgos. Es por ello por lo que a continuación os mostramos algunas de las señales de aviso más comunes que nos encontramos en el día a día:

–       Aumento considerable y frecuente de la necesidad de orinar, sobre todo de noche. Debido a que los riñones necesitan eliminar la glucosa sobrante a través de la orina, por ello se orina más a menudo y en mayores cantidades.

–       Aumento de la necesidad de beber y sensación de boca seca. Al perderse o eliminarse mucho líquido a través de la orina, el cuerpo necesita líquido para poder mantener el equilibrio de líquidos corporales.

–       Pérdida de peso, a pesar de no perder el apetito o incluso comiendo más cantidad de lo habitual. Se produce porque el cuerpo utiliza la grasa acumulada para suministrar el alimento suficiente a las células, que por no tener suficiente insulina no perciben la glucosa que necesitan de forma habitual para ejercer sus funciones dentro del cuerpo humano.

–       Cansancio excesivo. La glucosa es fuente de energía y al no percibirla las células, el organismo se siente agotado de manera habitual.

Del mismo modo, también es sumamente importante saber detectar cuáles son los principales síntomas de una hipoglucemia:

–       Visión doble o borrosa.

–       Pensamiento confuso.

–       Volverse agresivo, estar sumamente irritable o nerviosismo.

–       Hambre.

–       Sudoración.

–       Cansancio o debilidad.

–       Dolor de cabeza, sueño intranquilo, estremecimiento o temblores.

–       Convulsiones, y en caso de que el nivel de glucosa sea extremadamente bajo, desmayo y entrada en un estado de coma.

¿Qué tipos de diabetes podemos encontrar?

Actualmente existen principalmente dos tipos o clases de diabetes que nos encontramos cada día entre nuestros amigos y conocidos o incluso en nosotros mismos:

–       Diabetes tipo 1. Se puede presentar a cualquier edad, pero se diagnostica preferentemente en niños, adolescentes o adultos jóvenes, según estudios este tipo de diabetes afecta solamente al 5% de las personas con diabetes. Está producida por la incapacidad del páncreas de producir insulina, por lo que los pacientes con este tipo de diabetes necesitan inyectarse diariamente unas cantidades de insulina para poder sobrevivir.

–       Diabetes tipo 2. Es el tipo más común de esta enfermedad, desconociendo gran parte de la población que la padece, aparece generalmente en personas de mediana edad o en ancianos, se caracteriza porque en ella el cuerpo no produce la suficiente insulina o las células no hacen un buen uso de ella. Con el tratamiento médico adecuado y una alimentación adecuada se logra retrasar la aparición de futuras complicaciones en la salud.

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